Mi primera Media Maratón. II Media Maratón Pablo Villalobos (2/3)

Una vez fijado el objetivo de esta minitemporada de atletismo, todo era planificar una buena preparación y llevarlos a cabo.

Mi idea era llegar a, por lo menos, la semana antes habiendo corrido una distancia similiar, cumpliendo el objetivo de progresión, aplicándolo, sobre todo, al ritmo de carrera, ya que de tiempo, en las primeras semanas ya había sesiones bastante largas.

Con esto, realicé un planning, que fue mejorado por mi entrenador de ciclismo, Ángel Denche:

En el planning se incluían par de rutas senderistas, la primera, con mis amigos Jesús y Ruth, por la Sierra de Hornachos y, la segunda, a la Laguna de Gredos, con parte de la Escuela de Ciclismo “Cáceres Bike”

También se metió la carrera benéfica de Aspaceba y algunas sesiones de bicicleta.

Los primeros problemas no tardarían en llegar. Vivo en Montánchez, un pueblo que está en la falda de una sierra y eso tiene un serio inconveniente: es difícil encontrar alguna explanada más o menos grande como para correr. Además, los caminos no están preparados para este tipo de actividades y, constantemente se alternaban senderos estrechos donde había que evitar todo tipo de obstáculos, caminos de cantos rodados, como el de la foto, y otros, todos complicados para correr.

Foto: Keducc

Las consecuencias no tardaron en llegar: lesiones en articulaciones, por los golpes en rodillas y, sobre todo, tobillos al golpear contra las piedras. Eso hizo que tuviera que parar de entrenar, alrededor de 5 días, y con apenas 10 días para llegar a la Media.

De todas maneras, no me rendí y, en cuanto pude, volví a salir a correr, pero en esta ocasión, o bien subiendo a la zona del pabellón polideportivo, donde hay una pequeña zona llana de tierra (click para ver un entrenamiento), donde llevan a los caballos o a los caminos de tierra (pistas) de Albalá y Valdefuentes.

De esta manera conseguí progresar y hacer un muy buen test de cara a la Media. Consistió en hacer unos 19km, que hice en asfalto, como sería luego la carrera, y al ritmo que iría días después. Esto lo hice yendo por la zona de la Quebrada, la subida al pueblo desde la carretera que une Arroyomolinos y Almoharín. Esto lo hice el viernes 26 y me sirvió para cargarme de moralina, que falta me hacía.

Con esto, y con un entreno de asimiliación y activiación, el sábado 27, me presenté el domingo 28 en Badajoz para hacer los 10 km de la carrera de Aspaceba. Tenía pensado hacer un test. Probarme a ver si podría llegar al objetivo marcado, bajar de 1h45m en la media. Eso suponía hacer 5min/km. Por tanto, para los 10km, todo lo que fuera bajar de 50 min sería buena noticia.

Empecé, tras un breve calentamiento, a un ritmo suave, junto con Florián, un compañero de trabajo que también estaba por allí, pero que dejé atrás poco después de terminar la primera de las 4 vueltas del recorrido. Mi objetivo era ir de manera progresiva, así que fui aumentando el ritmo poco a poco.

Foto: Runando – atletismoextremadura.es

Y así hice, con ayuda del Garmin Edge 500 que tengo para la bici, me iba marcando el ritmo, la distancia recorrida, cronómetro. Todo un lujo poder contar con esta herramienta.

En todo momento fui adelantando gente, grupo tras grupo, y aunque fui doblado por los tres primeros clasificados, yo también doblé a mucha gente, así que me fui bastante satisfecho. Crucé la meta con un tiempo de 41min (un poco menos, creo), y aunque luego me confirmaron que la distancia fue un poco menor de los 10km, también al verlo en el GPS. Llegué muy entero a meta y eso era lo que me importaba. De hecho, di otra vuelta más, para relajar y hacer una buena vuelta a la calma. Acabo de ver que, en la clasificación, quedé el 39º /115 de mi categoría y 82º / 311 de la general.

Foto: Runando – atletismoextremadura.es

Después de terminar, me di el lunes de relax atlético, pero no físico, ya que fui con Pilar, una amiga, de nuevo, a Badajoz, a ver la ciudad, la Alcazaba y la zona más turística. Sumando el esfuerzo de los días anteriores, al de las rutas del lunes, nueva lesión. Me empezó a doler muy muy fuerte la planta del pie derecho, en la parte lateral derecha.

Pensé que en un par de días se iría, pero nada, al contrario, cada vez me dolía más. Empecé a echar la culpa a las zapatillas nuevas con las que corrí en Badajoz, las zapatillas del paseo por Badajoz del lunes… el caso es que, entre que no pude tratarme como debiera, al estar todo el puente del 1 de noviembre fuera de casa y tener actividades programadas, llegué al sábado anterior a la Media Maratón con dolor en el pie y sin haber podido entrenar nada en toda la semana.

Realmente llegué a plantearme no correr la Media, y mis amigos así me lo decían, pero estos problemas solo hacían que tuviera aún más ganas de correr, aunque hasta que no me levanté el domingo, día 4, día de la carrera, no tomé la decisión final.

1 comentario


  1. Eres muy meticuloso y tienes mucha fuerza de voluntad. A mí es que el atletismo no me atrae demasiado.
    La próxima vez cenaremos en un sitio que yo me sé.

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