Mucho se está hablando estos días de las censuras cibernéticas que está imponiendo China con motivo del 20 aniversario de las protestas estudiantiles de la plaza de Tian’anmen

así que yo no voy a decir más que mi condena a las censuras (al igual que se hizo el año pasado durante los Juegos Olímpicos, y en otras ocasiones) e instar a escuchar las voces, cada vez más abundantes que llegan desde la red, que no sé qué es peor, si censurar o hacer caso omiso a lo que se reclama (algunas veces de forma escandalosa) desde internet.