El mismo sábado, despues de comer nos desplazamos hasta el santuario de la Virgen de Arantzazu, también en Oñati, aunque más que ver el santuario y la virgen, disfrutamos de las preciosas vistas que desde el mismo se pueden presenciar.
También destacaremos el tremendo frÃo que hacÃa, sobre todo, porque estábamos sobre los 1.300 metros de altitud:

Tremendas vistas desde arriba del todo
